lunes, 18 de agosto de 2014

42. Ese monstruo de ojos verdes

El equipo de Sasuke había parado un momento.
- Tengo los pies hinchados, ya no puedo mas - se quejaba Kikyo - En mi vida lo que pasado tan mal ¿cuantas horas llevamos ya andando por este asqueroso lugar? Yo digo que nos rindamos y acabemos con esto.
- Solo tenemos una bandera - gruñó Ukon - No nos podemos rendir.
- Claro y vamos a conseguir muchas mas de esta forma - continuaba quejándose Kikyo - ¿Pero dónde están los otros equipos?
- Vamos a por el equipo magenta, por si no te has dado cuenta - contestó de nuevo Ukon.
- ¿Y dónde se han metido? - gritó algo histérica Kikyo - ¿Y por qué vamos a por ellos?
- Supongo que porque está Pain, aquí los Uchiha querrás demostrar algo - conjeturó Ukon - Yo lo que estoy deseando es meterme a tiros con alguien, a este paso no va a quedar nadie.
Sasuke se sentaba al lado de Akane.
- ¿Estás bien?
- Si, todo lo bien que se puede estar con estas agujetas de ayer.
- ¿Quieres agua? - le ofreció su cantimplora.
- Primo - habló de pronto Tobi que no estaba muy lejos de ellos - Como líder no deberías mostrar tantas preferencias.
- ¿Por qué no vais Jirobo y tú a echar un vistazo por los alrededores? - respondió Sasuke de forma seca y fría.
- Claro, tu eres el que manda y Tobi obedece.
Akane miraba a Sasuke, era cierto, en toda la mañana había estado pendiente de ella ¿por qué lo hacía? ¿sería cierto que le interesaba? No, no podía ser, era el Uchiha, uno de los chicos mas populares del instituto ¿por qué razón se iba a interesar en ella? ¿no sería un capricho? ¿no sería por que precisamente ella no corría detrás de él? Akane era desconfiada, muy desconfiada, no lo podía evitar; no se fiaba de ningún chico y menos aún de los que parecían populares ¿por qué habiendo tantas chicas iba a fijarse en ella? Sin embargo Sasuke se lo había dicho, le había vuelto a pedir que salieran... ¿por qué? Quizás era culpa suya, quizás le estaba insinuando algo ¿y si realmente era cierto que sentía interés por ella? Eso estaba mal porque entonces ella era la mala, la que se estaba aprovechando, la que le estaba dando esperanzas y... ¿a ella le gustaba? Hombre, el chico era muy guapo, eso no lo negaba y era atento con ella pero... ¿debería darle una oportunidad? o mas bien ¿debería darse a si misma una oportunidad? Quizás debería dejar esa desconfianza a un lado... pero estaba Sakura ¿que pasaría con ella? Que te guste un chico y descubrir de pronto que sale con otra es muy doloroso, ella lo había comprobado... no soportaría mirar a Sakura, ni estar en su misma clase... ¿Y que pasaría con Shikamaru? ¡Maldita sea! ¿Por qué ahora tenía que acordarse de él?
- ¿Te pasa algo? - preguntó taciturno Sasuke.
- No, nada. Solo pienso en cosas...
- ¿Estás enfadada por lo de esta mañana? De veras que yo no quería hacerte nada yo...
- Ay, ya déjalo. No lo dramatices to...
- ¡Primo! - gritó Tobi interrumpiendo la conversación - El equipo magenta nos está pisando los talones.
- ¿Se acercan mucho?
- Bastante.
- Es ilógico que se arriesguen tanto, están siendo muy descuidados.
- A no ser que quieran llevarnos a una trampa.
- Tienes razón y eso parece típico de Kabuto, no querrán pillar desprevenidos ¡Venga levantaos, tenemos que seguir!
- ¿Otra vez? - se quejó Kikyo - ¡Que más da que descansemos un poco más!
- No podemos. Si no puedes andar que Ukon te lleve a la espalda.
- ¿Eh? ¿Qué dices? ¡A mi este no me toca!
- Ukon, vosotros id los últimos y dispara a cualquier cosa que se mueva. Tobi, tú y Joribo ir delante.
- Primo, ahí delante hay un sitio estupendo para que preparemos una trampa pero tendremos que cruzar un claro ¿que hacemos? Si damos un rodeo nos arriesgamos a una emboscada, quizás es eso lo que pretenden.
- Pero por el bosque nos podemos esconder mejor - intervino Akane - Aunque el camino parece mas intransitable.
- Lo más sencillo y rápido será atravesar el claro porque seguramente no esperan que nos arriesguemos, lo las probable es que quieran que nos desviemos. Bien, el equipo magenta viene detrás, si vamos deprisa creo que lo atravesaremos sin problemas. Dame la mano Akane. No vamos a correr, no quiero que se den cuenta de que sabemos que vienen detrás, tenemos que alcanzar el otro lado y allí los esperaremos y prepararemos una emboscada, como vienen detrás de nosotros se confiarán. Actuar con naturalidad, caminad deprisa pero sin pasarnos.
Empezaron a atravesar el claro, un ruido seco a sus espaldas les hizo girarse. Ukon comenzó a disparar contra no sabía bien que pero seguro de que allí había alguien.
- Parece que no hay nadie Ukon - habló Sasuke.
Ukon cesó de disparar y en ese preciso momento un certero disparo que nadie supo identificar de donde venía le dio en una pierna.
- ¡Me cago en...! - comenzó a gruñir mirando incrédulo la mancha magenta. Otro disparo, esta vez parecía venir desde otro punto, le dio en la otra pierna.
- ¡Disgregaros! - gritó Sasuke.
Echaron a correr sin orden, cada pareja hacia un lado. Sasuke tiraba de Akane y se dirigía al final del claro cuando allí, precisamente delante de ellos, aparecieron Pain, Shikamaru y Chouji. Ukon volvió a disparar como loco pero dos ráfagas de tinta magenta tiñeron esta vez su camiseta completamente. Mientras gritaba todos los insultos que parecía conocer, Kikyo se dejó caer al suelo tapándose la cabeza.
Sasuke miraba incrédulo a todos lados ¿Dónde estaban? ¿Era todo una trampa para llevarles al claro? ¿Por qué estaban tan separados? ¿Cuando habían llegado allí si iban por detrás de ellos?
- ¡Maldito gordo de mierda! - gritó Jirobo lanzándose con Chouji.
Pero Chouji fue mas rápido y comenzó a disparar con toda la rabia que tenía acumulada contra él.
- ¡Vale Chouji! - dijo Shikamaru - Vale ya, ya ha caído.
- ¡No! ¡No está! ¡No está! - gritaba Chouji, el recuerdo de lo que había pasado y sobretodo el mal rato que le hizo pasar a Ryuko se había instalado en su mente y le impedía dejar de disparar.
- ¡Chouji, ya! - gritó Shikamaru - ¡Tranquilizate!
- ¡Vale, me rindo, me rindo! - lloriqueaba Kikyo - ¡Ya no puedo más! Esto no merece la pena.
- Stella - llamó Shikamaru - Sal y aprésala.
Stella apareció por detrás del claro apuntando a Kikyo.
- ¿Stella? ¿Que haces?
- Lo siento Kikyo, no es nada personal.
- ¿Pero vas a ser capaz de atarme?
- Y de dispararte si te resistes.
- Pero somos amiga, anda, yo me rindo, no me ates, te digo que no escaparé, ni tengo intención, ya estoy harta de esta tontería.
- Lo siento, pero son las órdenes de mi teniente.
Kikyo hizo un además para levantarse. Stella la disparó sin pensarlo.
- ¿Que has hecho?
- ¡Anda y chúpate esa! - exclamó riendo Ukon - Quien lo diría de la pija.
- Lo siento Kikyo, no haberte movido, me dijeron que si te resistías disparase, tu lo escuchaste.
- ¿Haces caso a ese tipo?
- Voy a ganar Kikyo, pienso ganar y él sabe como hacerlo. Quiero ganar y haré lo que sea.
- Stella retira las armas de los tres muertos, aunque están muertos no me fío, ah y que te den sus pañuelos.
Mientras tanto Kabuto apareció por un lado con su estúpida sonrisa en los labios.
- Que sorpresa, Sasuke, esperaba más de ti.
- La situación se te pone mal, Uchiha - dijo Pain - Creo que deberías rendirte.
- ¡No lo veas tan fácil! - se oyó la voz alta y algo nerviosa de Sakura - Desde donde estoy sois un blanco fácil. Dejad irse a los que no están heridos si no queréis que empieze a disparar.
- ¿Sakura? - se extrañó Sasuke - ¿Sakura, eres tú?
- No te preocupes, yo te cubriré.
- ¡Que amable es la chica! - habló socarronamente Pain - ¿Crees que podrás salvarlos a todos? En cuanto des el primer disparo, nosotros les dispararemos a ellos.
- Pues entonces... ¿No atacareis a los prisioneros?
- ¿Por quien nos has tomado, niña? - respondió Kabuto.
- ¿Que haréis con ellos?
- ¿No es esta conversación un poco tonta? - se quejó Pain.
- ¡Soltad a Sasuke!
- Vaya, cuanta amabilidad - rió Kabuto - ¿Sólo vas a salvar a tu Sasuke?
- Sakura no digas idioteces - gruñó Sasuke.
- Yo se lo que me hago - explicó Sakura.
- ¿Quieres planear salvar a los demás junto con Sasuke? - habló sin muchas ganas Shikamaru.
- ¡Callate ya, Sakura! - gritó de pronto Akane - Solo te están entreteniendo.
- Anda si la pelirroja sabe hablar - dijo Pain.
- Y morder también - repuso Akane.
- ¡Hacedme caso! - reclamó atención Sakura - Estoy hablando en serio, dejad irse a Sasuke.
- ¿Que hacemos Uchiha? - habló Kabuto - ¿Te dejamos libre? ¿Sacrificarás a tus compañeros? No eres muy amable, perdedora, sigues siendo igual de cobarde y patética, incluso aún peor.
- Kabuto tu eres el... ¡Ah!
Hubo un silencio.
- Esto - interrumpió la expectación Shikamaru - ¿Nos habéis contado?
- Tobi sabe... falta uno.
- Falta Karin - masculló Akane - Y Sakura ha caído de lleno en las trampas de estos.
Karin apareció casi arrastrando a Sakura.
- He encontrado este ratón por ahí escondido ¿Que hacemos con él?
Karin cruzó su mirada con Sasuke, no le gustaba verle vencido pero estada dispuesta a demostrar que ella no era una traidora y que sabía adaptarse a las circunstancias que le tocaran.
- No se - dijo Shikamaru - Estaba dispuesta a sacrificar a Tobi y a Akane por salvar a su Sasuke, que decidan ellos.
- ¡Eso no es cierto! Yo quería salvar a Sasuke para que juntos pudiésemos...
- Eres tan traidora como yo - la cortó Kabuto - Llorica.
- No, Sasuke, no es lo que parece, no les escuches.
- ¡Ahg! - se quedó Shikamaru - Esto es un aburrimiento. Vamos a hacer un divertido juego, Sasuke. Un juego en el que te voy a dar la oportunidad de salvarte y salvar a una de estas dos damas.
- ¿Un juego?
- Si, es que esto me aburre mucho. Mira, a tu izquierda tienes a Kabuto, apuntando a Akane, a la derecha a Karin apuntando a Sakura. Elige a cual quieres que disparen y te dejaré marchar con la otra.
- ¿Estás loco?
- No, es divertido. Elige a cual quieres sacrificar y podrás planear tu venganza con la otra. Vamos... no me digas que no es un chollo, tendrás otra oportunidad de vencerme.
- ¡Eres un psicópata! - gritó Sakura.
- Ya te lo he dicho, me aburro. El gran Uchiha no ha resultado ser un gran rival.
- Escógela a ella - habló llena de rabia Akane sin quitar sus ojos de Shikamaru - Es mas peleona que yo y te ayudará más.
- No, no... eso no Akane - habló medio sonriendo Shikamaru - Tu a callar, no le vayas a confundir. Debe elegir él solo ¿A quien vas a sacrificar para conseguir otra oportunidad, Uchiha? Vamos, decídete.
- ¡Menudo cabrón estás echo! - rió Ukon - ¿Esto se puede hacer?
- Estaba prohibido matar a los prisioneros - intervino Jirobo.
- Técnicamente aún ninguna es mi prisionera, nadie les ha quitado el arma, lo mismo nos disparan... y tampoco se han rendido ¿a que no?
Sasuke miraba aterrado a Shikamaru aquel chico era cruel, realmente cruel y su mirada era fría y despiadada. Miró a Sakura, avergonzada, y a Akane mirando con ojos llenos de fuego a su posible ejecutor. Luego miró a Kabuto, sonriendo cínicamente, como siempre y a Karin, seria y sin dudar en lo que hacía.
- ¿Te has decidido ya? Venga, no tenemos mucho tiempo - apremió Shikamaru.
- ¿Y si no acepto este juego? ¿Y si no escojo a ninguna?
- Pues no se, dejare que mi equipo decida, a lo mejor os llevamos prisioneros y se acabó el juego.
- ¿Tobi no puede dar su opinión?
- No Tobi, no puedes.
- Esta bien - dijo en tono furioso Sasuke - Salvo a ... - cerró los ojos y respiró hondo - A Sakura.
- Vaya - sonrió Shikamaru mientras se oía protestar a Sakura - Apartate un poco... Kabuto, cuando quieras.
- ¿De verás las vais a disparar? - preguntó incrédula Sakura.
- Sera un placer - fue lo que se oyó responder a Kabuto.
Todo fue muy rápido. Antes de que Kabuto apretase el gatillo Sasuke se lanzó tirando a Akane contra el suelo y protegiéndola con su cuerpo. Una lluvia de cartuchos de tinta magenta se estrellaron en él.
- Para Kabuto - dijo Shikamaru - Ya está más que muerto. ¡Que bonito Uchiha! Has sacrificado tu vida por ellas.
Sasuke seguía abrazado a Akane aún protegiéndola. Poco a poco la soltó y la miró.
- Lo siento. Yo nunca dejaría que te hicieran daño.
- ¡Por dios Sasuke, que esto es un juego! No te pongas tan dramático.
Presa de un ataque de nervios, Sakura se había dejado caer al suelo e intentaba nerviosamente no llorar.
- Bueno pues... - continuó Shikamaru mientras la miraba - No puedo dejarte marchar.
- Una escenita muy trágica - interrumpió Pain - Pero vamos a acabar ya con esta tontería de una vez.
- ¿Te has enfadado? - preguntaba Sasuke a Akane en voz baja aún encima de ella.
- ¿Por qué? ¿Por que escogiste a Sakura? No seas tonto, me lo imaginaba, era lo lógico.
- ¡Eh! - dijo Shikamaru agachándose junto a ellos - Ahora es mía ¿lo recuerdas? Eres un muerto muy pesado ¿lo sabías? Vamos Akane, levanta, me tienes que dar algo.
- ¡Déjame agonizar al menos! ¿no?
- ¡Que problemático eres! Vale, agoniza un poco si quieres, mientras voy a por la otra. Tobi ¿tú te rindes o quieres que juguemos también a cualquier cosa?
- No, Tobi no es tonto, Tobi se rinde.
- Vale, buen chico. Atale Pain.
- No hagas daño a Tobi ¿vale?
- ¿Por qué te rindes tan fácilmente? - dijo Pain mientras procedía a atarle - No es muy típico de ti.
- Porque Tobi ha descubierto que se divierte más mirando.
- Bueno Sakura - Shikamaru se acercó a ella - Como supondrás no te voy a dejar ir. Levanta.
- Pero...
- El trato era dejar a Sasuke pero es que está muerto. ¿Qué se siente al saber que te eligió a ti pero murió por otra?
Sakura respiró profundamente y le miró llena de rencor.
- Eres un monstruo, disfrutas con todo esto. Si eligió que yo me salvase deberías dejarme ir.
- Parece que no entiendes nada. Aquí mando yo y tu no estás en posición de pedir. Me encanta ser malo. Vamos levanta ¿Tienes algún otro pañuelo?
- Lo tendrás que averiguar tu.
Shikamaru chasqueó la lengua, la miró con gesto aburrido y se agachó hasta quedar a su altura.
- Eres un poco dura de mollera ¿Quieres que te lo busque Kabuto?
- Es... está en mi mochila.
- Así me gusta - Shikamaru se levantó y cogiendo a Sakura del brazo la obligó a hacer lo mismo.
- Busca en su mochila Karin y átala. Pero antes me vas a decir quien anda por ahí.
- No te voy a decir nada.
Shikamaru suspiró.
- Me estás aburriendo mi querida flor de cerezo.
- ¿Que vas a hacer? ¿Dispararme? Fíjate que miedo me das.
- No, no te voy a disparar. Creo que la tortura es más eficaz y Kabuto debe estar deseando "probar" unas cosas - Shikamaru se acercó a ella y con una mano rodeó su cintura - Tu me lo vas a decir ¿a que si? ¿a que no te fías de Kabuto? - y acortó el espacio entre ellos sonriendo maliciosamente.
- Sh... Shino está por libre. El equipo de Kimimaro venció al mio y también tiene la bandera azul marina, que yo sepa no hay nadie más.
- ¿Ves como sabes cooperar?
Shikamaru desató el pañuelo de Sakura que tenia anudado en la cabeza y se lo dio a Karin. Sakura parecía bastante molesta y avergonzada de su propia actitud.
- Bueno - Shikamaru volvió a donde estaban Sasuke y Akane que ahora se encontraban sentados - ¿Te has muerto ya?
- ¿Qué le has hecho a Sakura? - Sasuke le miró con reproche.
- Para estar muerto das mucha guerra. Aparta - empujó a Akane volviendo a tirarla contra el suelo y sentándose a horcajadas en su piernas, apuntándola directamente al pecho, postura que era muy incómoda para la chica por culpa de la mochila que llevaba a la espalda. Sasuke hizo un ademán que parecía indicar que quería atacar a Shikamaru, Kabuto le detuvo con la metralleta y sonriendo hizo un gesto de negación con la cabeza - Dame tu bandera.
- ¡Eres un bruto! ¿Qué te hace pensar que tengo yo la bandera?
- ¡Ahhhhh! ¡Que problemáticas sois las mujeres! ¿Por qué hacéis todo tan difícil? Stella dame cuerda.
- ¿No irás a dispararla tan de cerca? - gruño Sasuke. Shikamaru le regaló una aburrida mirada.
Stella le pasó la cuerda. Shikamaru soltó la metralleta y cogió ambas muñecas de Akane.
- ¿Sabes que me encanta tenerte así? Creo que he descubierto una parte muy sádica en mi. No te pongas nerviosa, no voy a besarte hasta que tú me lo pidas.
- Ve-te-a-la-mi-er-da.
Shikamaru sonrió y comenzó a pasar la cuerda por la muñecas de la chica.
- Estúpido engreído
- No sabes la satisfacción que me da verte tan indefensa... a ver, a lo que iba ¿Dónde está la bandera?
- Eres un cerdo, eres un...
- Si, si ¿Dónde está la bandera?
- La tengo atada en el muslo pero no me puedo quitar los pantalones ¿lo vas a hacer tú, asqueroso?
Shikamaru se retiró de encima de su compañera y tanteó las dos piernas.
- No hace falta. Tu misma puedes intentar quitártela, seguro, a no ser que quieras que lo haga yo
¿Te gusta la idea, Akane?
Akane llevó sus manos a una de sus piernas y comenzó a hacer movimientos para aflojar la bandera y que cayese.
- Las chicas tenéis la costumbre de guardaros las cosas donde pensáis que no nos atreveremos a tocar y precisamente es ahí donde queremos tocar – rió Ukon.
Instantes después Shikamaru ondeaba triunfante su trofeo, los demás componentes del equipo dieron vítores de alegría.
- Tienes mas banderas ¿verdad?
- En la mochila.
- Con lo fácil que es colaborar ¿por qué lo haces todo tan difícil? Sasuke acércate voy a quitarte la pulsera.
- Estoy muerto, acércate tu.
Shikamaru suspiró. Kabuto empujó bruscamente a Sasuke para acercarle.
- ¿No deberías quitársela a ella? - preguntó Sakura.
- No, me llevo la de Sasuke. Akane va a ser mi prisionera particular, va a estar muy cerquita de mi.
Después de quitarle la pulsea a Sasuke se la guardó en su bolsillo.
- Vamos Akane - dijo levantándose - Y ya sabes, procura no separarte de mi.
- Eres totalmente despreciable - indicó Sasuke.
- Ya, ya... pero ahora mi equipo tiene ya tres banderas ¿Que hacemos equipo magenta? ¿Vamos al barracón y lo dejamos? ¿O buscamos al equipo de Kimimaro? Son los únicos que quedan por lo que se ve.
- Pues yo digo, o sea, que vayamos a por todos - propuso Stella - El poder causa un placer inmenso.
- ¿No queda nadie más? - inquirió Pain.
- Si, Shino, puede ser una molestia.
- Vayamos a por todas - propuso ahora Pain.
- A por todas - repitió Kabuto.
- ¿Chouji?
- Haré lo que tu digas, te sigo a ti.
- ¿Karin?
- Tenemos tres prisioneros que pueden ser una molestia, primero dejémosles en un punto de control y luego... demostremos de lo que somos capaces.
- Pues la mayoría ha hablado. Vamos Akane, levanta o me voy sin ti - Y comenzó a alejarse.
- ¿Crees que es fácil levantarme, inútil?
- Yo te ayudo - dijo Kabuto uniendo la acción a la palabra - Creo que un monstruo de ojos verdes ha poseído al Nara.
Akane le miró sin entenderle. Su pulsera pitó. Shikamaru se detuvo en su camino.
- Vamos calabacita. La próxima vez no me detendré.
- No te perdonaré en la vida - gruñía Akane caminando hacia él.
Chouji caminó al lado de Shikamaru.
- ¿Se puede saber que te pasa? Tú no eres así ¿Por qué haces estas cosas?
- Son el enemigo, al enemigo ni agua.
- Mas bien me recuerdas a los ciervos que me llevaste a ver una vez, esos que estaban en época de apareamiento y arremetían a cornadas contra otros.
- Eso no tiene mucho sentido.
- ¿Estas celoso? Si... es eso... estás celoso.
- ¿Por qué iba a estar celoso?
- Estás muy celoso.
- ¡No digas tonterías!
- Uy, los celos a ti te afectan mucho - comentaba Chouji quedándose parado. Kabuto pasó a su lado.
- Da miedo tu amigo ¿eh? Es lo que tienen los celos, convierten en monstruo a la mejor persona.
- Eso decía yo.
- ¿Esos dos tienen algún tipo de relación, verdad?
- Es todo muy complicado. ¡Shika! ¿No vamos a parar para comer?
- Ahora dentro de un rato.
- Me estoy muriendo de hambre.
- Tobi tendría que ir al baño.
- ¿No puedes aguantar? ¿Quieres que te baje los pantalones Pain?
- Tobi aguanta, Tobi aguanta.
Iruka, apoyado en una de las paredes del barracón, miraba absorto hacia el frente sin ver nada inmerso como estaba en sus pensamientos.
- Ejem - carraspeó a su lado Anko - ¿Que pasa Iruka? - gritó ahora sin mucha sutileza.
- ¡Ah! Anko... ¿que tal la chica lesionada?
- Ten-Ten... es Ten-Ten... Ya deberías conocer a tus alumnos.
- No si yo es que...
- Tenía la clavícula descolocada ¿No has oído el grito que ha dado cuando se la han metido?
- Pues la verdad... no, pero tiene que haberle dolido bastante.
- Pues si, es muy doloroso - Callaron durante unos segundos a Anko le resultaron incómodos - ¿Por qué estamos hablando de tonterías? Parecemos... no se lo que parecemos... desconocidos hablando de cosas que no nos importan.
- Lo siento Anko, es que estoy un poco distraído.
- ¿Un poco? ¡Podía haberme paseado desnuda por delante de ti y no te habrías dado cuenta!
Iruka sonrió amablemente ante la afirmación de la profesora.
- En serio Iruka ¿te pasa algo? Estás como muy distraído.
- No, es solo que a veces me planteo dudas sobre la enseñanza y sobre lo que es ético o no.
- ¡Que tonto eres! - Anko le dio una palmada en el hombro - Esas cosas no se piensas ¿Que ha sucedido? ¿Problemas con los alumnos?
- No, no es eso.
- ¿Por qué no quedamos un día de estos y hablamos sobre lo que sea? ¿Eh? ¡Venga! Tomaremos unas copas y nos reiremos un poco.
Iruka miró a los ojos de Anko, quizás era eso lo que necesitaba, salir con una mujer más cercana a su edad, tener una charla de amigos, distraerse, tal vez eso le ayudaría a centrarse, a volver a su vida porque llevaba unos días en los que tenía la sensación de no controlar nada. No podía dejar que una de sus alumnas le estuviese poniendo el mundo del revés... no no podía permitirlo, aquella era una situación absurda e incoherente, él era un profesor, le gustaba enseñar, no iba a dejar que su carrera se arruinase y menos aún estropear la amistad con la familia Nagashiyama.
- Me parece buena idea, Anko.
- ¡Genial! No lo olvides, tenemos una cita.
Anko se giró para alejarse e Iruka sonrió de nuevo, sonrisa que se borró inmediatamente de sus labios cuando vio unos ojos oscuros mirándole fijamente, unos ojos pertenecientes a una de sus alumnas.
- ¡Hola Nagashiyama! - la saludó Anko al pasar por su lado.
- Hola Anko-sensei - le devolvió el saludo Jisei.
Iruka se sentía incómodo, Jisei había visto la escena y seguramente había oído lo de la cita ¿y por qué sé se sentía como si estuviese haciendo algo malo? ¿cómo si tuviese que justificarse? Jisei se acercó a él lentamente.
- ¿Cómo está Temari? - preguntó tratando de actuar con normalidad.
- Mejor... Tsunade le ha dado algo... unas pastillas y parece que no hace falta que vaya al hospital.
- Bien... mejor ¿no?
- Bueno yo es que quería saber si podías llevarme al punto de control donde están mis compañeros.
- ¿Y eso?
- Es que aquí yo...
- Venga, vamos.
Recorrieron la distancia que les separaba del jeep en silencio y en silencio, un silencio incómodo, Iruka conducía hacia el punto de control.
- ¿Que le ha pasado a Ten-Ten? - se atrevió a romper aquel silencio Jisei.
- Creo que se ha caído de un árbol.
- Vaya. Bueno es normal que en una actividad así sucedan accidentes.
Iruka frenó de golpe y apretó las manos en el volante.
- ¿Sucede algo? - se alarmó Jisei.
- ¡Maldita sea Jisei! ¡Maldita sea! - dio un golpe seco con ambas manos en el volante - Estoy perdiendo la cordura. Una parte de mí no para de repetirme que está mal, que eres mi alumna, la hermana de Kisuke, casi como mi hermana pequeña, y otra parte no puede dejar de mirarte, de ver la mujer en la que te has convertido, de desearte y de añorarte cuando no te veo. No sé lo que me pasa y no te voy a mentir, no sé si es amor o solo deseo, sé que cuando miro tus ojos me pierdo en ellos, que me muero de rabia cada vez que veo a tus compañeros cerca de ti, que anhelo estar a tu lado y hablar y bromear contigo, que de pronto empiezo a pensar en ti y me enojo conmigo mismo porque no puedo dejar de hacerlo, y cuando te veo miles de imágenes en las que te beso y te acaricio invaden mi mente, quiero tenerte cerca y sentirte y me enfado contigo porque no te das cuenta... y yo...yo...no puedo pensar con claridad, creo que me estoy convirtiendo en un depravado.
- Iruka yo... - Jisei temblaba, aquello que había escuchado era más de lo que nunca podría haber supuesto - no te burles de mí porque llevo mucho tiempo sintiendo algo por ti, y no es respeto hacia un profesor, ni admiración, ni cariño de amiga. Puedo soportar que me digas que solo soy tu alumna, que me rechaces, pero no soportaría tus burlas.
Se miraron casi con miedo.
- Esto no puede seguir así - dijo temeroso Iruka.
- A lo mejor... a lo mejor deberíamos conocernos mejor... creo yo... no pienses nada raro... quiero decir que a lo mejor descubriríamos que no es cierto lo que creemos ¿Tu crees que sientes algo por mí? – Iruka guardó silencio – Necesitamos tiempo Iruka, no solo somos Iruka y Jisei, somos un profesor y una alumna, la hija de quien te ha tratado casi como a un hijo... esto es más que complicado. Yo también siento haberte provocado, no he tenido en cuenta lo difícil que resultaba para ti, solo he pensado en lo que yo sentía...
- Jisei ¿Te apetecería salir algún día conmigo? No me refiero a como amigos, si no a una cita, una cita para conocernos más íntimamente y saber de verdad lo que sentimos.
- ¿Tu crees que eso es apropiado?
- Lo que se es que sea lo que sea tenemos que solucionarlo. Si sentimos algo el uno por el otro nos enfrentaremos a ello y si no... podremos olvidarlo todo y actuar como siempre quitándonos ese peso de encima, tu misma lo dijiste.
- ¿Y si solo es uno el que lo siente? De todas formas tu has quedado con Anko.
- Es que yo necesito...
- Aclararte... lo entiendo – lo entendía, si, lo entendía, seguramente Iruka necesitaría demostrase algo pero eso no quería decir que le gustase la idea.
Iruka arrancó el coche de nuevo.
- Déjalo Jisei... todo es muy complicado. Es mejor que lo olvidemos todo.
- Si... es mejor, en el fondo son tonterías... pronto nos reiremos de esta situación.
Y continuaron el viaje en silencio. De nuevo habían vuelto a evitar el tema, de nuevo intentaban engañarse a si mismos sobre su situación.

martes, 25 de febrero de 2014

41. Las primeras batallas

Sumire, subida a un árbol, miraba a través de unos prismáticos.
- ¡Jefa, jefa! - Temari la miró apoyada en ese mismo árbol - Por ahí se ve al equipo verde.
- ¿Por donde?
-Por ahí - dijo señalando con el dedo.
- ¿Pero por ahí por donde es? Anda baja, Kiba, sube tu.
- ¿Por qué? ¿Que no lo hago yo bien?
- Es que Kiba es el macho alfa, deja que lo haga él. Anda y baja.
- Eso es fácil de decir... no de bajar.
- ¿Cómo que no puedes bajar?
- Como que no se.
- ¿Qué no sabes bajar, desgraciada? - gritó Tayuya-
- Pero subir bien que has sabido - añadió Kin.
- Si, subir, si se, bajar, no.
- ¿Y para que demonios subes si no sabes bajar? - volvió a gritar Tayuya.
- Pues me hacía ilusión.
- Pues tendrás que bajar, venga, todo lo que sube, baja - reía Jisei.
- Es que me da miedo.
- Tú inténtalo - dijo Kiba - Yo te sujeto.
La bajada del árbol de Sumire fue un proceso lento y complicado que tuvo como resultado su caída encima de Kiba.
- Gracias Kiba por amortiguar la caída ¿estás bien?
- Pues no se que decirte.
- Kiba, levántate y deja de hacer gansadas - ordenó Temari. Tenia un gesto serio pero no era de enfado, aunque lo parecía, era causado por las molestias que sentía.
- Ya voy... que carácter... anda Sumire, levanta que la jefa me regaña.
- ¡Vamos! Sube al árbol e informa.
- La madre que os parió a todas - gruñía el chico mientras subía al árbol - Ahora si que entiendo a Shikamaru cuando se queja de que sois unas mandonas.
- Cállate y a lo tuyo.
- ¡Ni hablar me dejan ya! A ver... si, equipo verde a las 10.
- ¿Cómo que a las dos? ¿Qué tonterías dices ahora? - bramó Tayuya.
- Dirección Noroeste, allí... a las 10... las 12... -señaló al frente - ... las 10 sería allí ¿vale?
- ¿Están muy lejos! - se interesó Kin.
- No, los alcanzaríamos enseguida. Espera... delante de ellos está el equipo magenta... parece que se alejan.
- Mejor - respondió Temari - No quiero encontrarme por ahora con ese equipo.
- ¿Por qué? - inquirió Tayuya - ¿No quieres hacer daño al "ratoncito"?
- Es un equipo muy chungo - habló Kiba - Pero cuanto antes les venzamos sera mejor.
- Yo estoy deseando encontrármelos - dijo Kin - O a los Uchiha... me gustaría tener a uno de prisionero particular.
- A saber lo que le harías - rió Tayuya.
- ¡Eh! - gritó Kiba - Estáis pensando cosas guarras, se os ve en la cara.
- Tampoco estaría mal tener de prisionero a Deidara ¿eh chicas? - también rió Jisei - O a Neji.
- O Sasori - añadió Kin.
- Bah... dejarlo ya - se quejó Kiba - Os estáis poniendo "mu" tontitas.
- Tu ten cuidado - advirtió Tayuya - Tu y tu culito no estáis a salvo.
- ¡Eh! - gritó de improviso el chico - Equipo naranja a las 2 ¿Que, jefa, vamos a por el Uchiha?
- No, mejor vamos a por el equipo verde, conozco a mi hermano.
Temari preparó una emboscada, como había dicho, conocía a Kankuro y creía adivinar sus reacciones. Al principio todo iba bien, les pillaron por sorpresa y los componentes del equipo verde se refugiaron donde pudieron. Temari estaba segura de poder hacerlos salir, sin embargo se olvidó de un pequeño detalle: en el equipo verde estaba Sakon y Sakon era impredecible... no podía imaginarse que de pronto arremetiese contra Kiba y Tayuya... a pesar de que su pulsera comenzó a pitar y de la descarga que se llevó disparó a bocajarro contra ellos, manchando a Kiba en un brazo y a Tayuya en las piernas.
Se produjo una especie de caos donde los cartuchos de tinta empezaron a volar sin mucho sentido. En medio de aquella confusión, Temari, cuya capacidad para concentrarse en lo que estaba pasando se veía mermada por las molestias que sentía, de pronto fue golpeada por algo en su espalda.
- ¿Pero que...? - se giró para sorprenderse al ver a Sakon sonriéndola jocosamente... espera... no, no era Sakon... ¿Ukon?
- No debiste dejar tu trasero sin protección, guapa.
- ¡Temari, te han matado! - gritó alarmada Sumire sin creerse la mancha de color naranja que su compañera tenía en la espalda.
- Y tu eres la próxima... bonita.
Ukon disparó sin pensárselo contra Sumire.
Ukon era tan impredecible como su hermano y de la misma manera se lanzó en medio del campo de batalla disparando contra lo que que fuera y tampoco le importó ni la alarma, ni la descarga que sufrió.
- ¡Mierda! - gruñía Temari - ¡Mierda! ¡Mierda! ¿Cómo se me ha pasado?
- Tobi lo siente - dijo el chico acercándose a Temari y Sumire - ¿Te ha dolido, chica de ojos violetas?
- No - contestó Sumire - Solo ha molestado.
- ¡Tobi quitate de ahí! - se oyó gritar a Jirobo - Eres un blanco fácil.
- ¡Oh claro! Tobi quiere saber ¿quien tiene la bandera, señoritas?
- Averigualo tu solito - respondió de mala manera Temari - Yo estoy muerta.
- Vale, Tobi lo hará... ¡Primo! - gritó - No quieren hablar, así que se acabaron las contemplaciones.
Aprovechando la confusión creada, Kankuro dio orden de alejarse de allí.
- ¿Vamos a huir, capullo? - gruñó Sakon.
- Retirada estratégica - contestó Suigetsu - Deja que ellos luchen, nosotros volveremos a por lo que quede.
Ukon había llegado, no sin recibir bastantes manchas en brazos y piernas hasta donde estaban Kin y Jisei y disparó repetidamente contra Kin.
- ¡Tú! - gritó a Jisei - ¡Ven aquí!
Sin dejarla reaccionar la cogió violentamente del brazo obligándola a levantarse.
- ¡Ya vale Ukon! - dijo Sasuke apareciendo, los disparos habían cesado - No hace falta ser tan carnicero.
- ¿Me puedo quedar con esta? - Ukon la acercó hacia si y le pasó la lengua por el cuello.
- ¡Quita imbécil! - Jisei se apartó todo lo que pudo con verdadero asco.
- Si no la sueltas ahora mismo seré yo quien me ocupe de ti - advirtió Sasuke - Esto es un juego, no la guerra de verdad.
- Te equivocas Uchiha - Ukon soltó a Jisei - Si es la guerra y tengo derecho a reclamar mis prisioneros.
- Tu fumas cosas muy malas - comentó Akane.
- ¡Tu cállate pelirroja que para ti también hay!
- Ukon - habló Sasuke con bastante tranquilidad - Acercate a cualquiera de las chicas y terminarás lamentándolo.
- Uy que miedo ¿Que me vas a hacer?
- ¡Vale ya! - gritó de improviso Temari - No estoy de humor para oír tantas tonterías.
- ¡Tobi lo encontró! - exclamó ondeando la bandera amarilla.
- Bueno y que hacemos con esta - habló Ukon - ¿Nos la cargamos?
- Kikyo atala - ordenó Sasuke - La llevaremos a un punto de control.
- Nos va a hacer perder el tiempo - advirtió Jirobo.
- Es mejor cargárnosla - repitió Ukon.
- La llevaremos a un punto de control - repitió Sasuke.
- ¿Y no me puedo quedar aquí con los muertos? - preguntó Jisei que no quitaba la vista de Temari y aquellos gestos de dolor que intentaba disimular.
- Te llevaremos a un punto de control. Kikyo rompe su pulsera.
Poco después habían recogido los pañuelos y se marchaban con Jisei.
- ¡Que paliza nos han dado! - se quejaba Kiba - Ni los hemos visto venir.
- Son los Uchiha, se supone que son buenos - comentó Kin.
- Menudo macho alfa... no nos sirvió de nada - refunfuñaba Tayuya - Si ya decía yo que eras un capullo.
- Temari ¿Que te pasa? ¿Te encuentras bien?
- ¿Vas a llorar, coletitas? - habló sarcástica Tayuya.
- No... no me encuentro muy bien - Temari, sentada en el suelo, se abrazaba las piernas.
- ¿Te han hecho daño? - Sumire se acercó hasta ella.
- Es que... Creo que tengo una hemorragia.
- ¿Te han hecho sangre? - se alarmó Sumire.
- No... no... ellos no... es que... me ha venido la regla y... lo noto... es... no me atrevo a moverme.
- ¿Pero mucho?
Temari asintió con la cabeza, quizás, teniendo en cuenta el enorme retraso que tenía eso fuera normal pero desde luego era muy molesto y lo peor eran los calambres que le daban. Sumire se agachó casi tirándose al suelo... se incorporó rápidamente con los ojos muy abiertos.
- ¡Pero si estás empapada! - Temari la miró con algo de reproche - Lo siento.
- ¿Que pasa? - se quejó Tayuya - ¿Que le pasa a la señorita?
- ¿Que te pasa Temari? - se interesó Kiba.
- ¡Son cosas de chica! - se apresuró a contestar Sumire - ¿Esto es normal en ti, Temari? - Temari negó con la cabeza.
- Vamos que le ha venido la regla - explicó Kin - Tampoco es para tanto.
- Kiba - habló Sumire - Corre, ve al punto de control y di que vengan a recogernos.
- No Sumire - intervino Temani - Yo puedo ir sola.
- ¿Pero que le pasa? - casi gritó Kiba.
- Menuda tontería - se quejaba Tayuya al tiempo que se acercaba a Temari - Tienes mala cara de verdad.
- No, no me encuentro bien, me siento fatal.
- Bueno chica, tampoco somos tan insensibles, todas somos mujeres al fin y al cabo. ¡Tu, capullo! - le gritó a Kiba - Vamos a romper una de las dos pulseras - Lo hizo con la suya propia y se la lanzó al chico - ¿A que esperas? Ve y dile a los senseis que Temari no se encuentra bien ¡Vamos y mueve el culo de una vez!
El problema era que con tanto jaleo que se había formado, el equipo de Kankuro salió de la sartén para caer directamente al fuego. El equipo magenta, alertado por el escándalo, se detuvo en su camino para observar los acontecimientos y vieron la retaguardia del equipo verde. Rápidamente, Shikamaru decidió que tenían que aprovechar esa circunstancia e ideó una emboscada. Emboscada en la que el equipo de Kankuro, aún aturdido por el combate y nervioso por la huía cayó sin mayor problema.
- ¡Kankuro! - de pronto oyeron a Pain - Rinde a tu equipo. Estáis todos en el punto de mira.
- ¡Eso es un farol! - bramó Zaku.
Sin esperar a nada, Sakon comenzó a disparar en todas direcciones. Un solo disparo certero le dio a él en el pecho.
- ¡Mierda!
- Eres un infantil - comentaba sonriendo Kabuto mientras salí de su escondite apuntando a Suigetsu - No te muevas, soy más rápido que tu.
- ¿Estas seguro?
Otro disparo, Suigetsu estaba eliminado.
- Eres un cabrón ¿Por qué has disparado a traición?
- Por si acaso querías demostrarme lo rápido que eras.
- ¿Por qué no dais la cara los demás? - reprochó Kankuro.
Rápidamente Pain, apuntando a Kankuro, Chouji a Zaku y Karin a Fatora.
- ¿No os falta gente? - preguntó Ino.
- Estoy detrás - dijo Shikamaru acercándose a ella - Y tu me vas a dar la bandera ¿a que si?
- ¿Y Stella? - advirtió Fatora.
- ¡Stella! - habló alzando la voz Shikamaru - Tu amiga te hecha de menos. Cambia tu puesto por Karin.
Stella apareció a puntando a Fatora y Karin se alejó.
- ¿A donde va? - se extrañó Ino.
- A vigilar que no venga nadie - respondió Shikamaru - Venta Ino, dame la bandera.
- ¿Cómo sabes que la tiene ella? - agregó Fatora.
- ¿Quieres que te registe, Ino? - repitió ignorando la pregunta Shikamaru.
- Te conozco, Shikamaru Nara, no te atreverás.
- Espera, espera - interrumpió Kankuro - ¿Por qué Karin se va tan lejos de Chouji? ¿No es su pareja?
- ¿Vuestras pulseras no pitan? - gruñó Suigetsu - Malditos tramposos, os las habéis quitado, eso es trampa, os penalizarán.
- No, no nos las hemos quitado - Kabuto mostró su muñeca con la pulsera.
- No les des explicaciones - dijo Pain.
Aprovechando la distracción por el tema de las pulsera, Zaku quiso coger su metralleta, recibiendo un disparo a bocajarro por parte de Pain.
- A ver ¿Vais a colaborar o que? - se quejó Stella - Ya no vais a ganar, rendiros y dedicaros a descansar.
- Vamos a ver Kankuro - habló con tranquilidad Shikamaru - Tu eres un gran jefe de equipo, no lo dudo pero en estos momentos quedáis tú y las dos chicas. Pain y Kabuto te están apuntando, Stella y Chouji no pierden de vista a Fatora y yo - agarró a Ino por un brazo llevándolo a la espalda de la chica - Tengo a esta. Creo que lo más inteligente sería que te rindieras y tu, yo lo se, eres inteligente.
- ¡Mierda Shikamaru! ¡No me has dejado ni intentarlo!
- Bueno, esto es muy aburrido, estabais demasiado pendientes en huir y habéis bajado la guardia... Haremos una cosa: te doy diez segundos para que huyas, así, a lo mejor en solitario puedes lucirte.
- No puedo huir sin Fatora y lo sabes.
- Stella rompe la pulsera de Fatora y dásela a él.
- ¿Me vas a dejar huir? No lo creo.
- Te perseguiré yo - dijo Pain - Me encanta jugar al gato y al ratón.
- Shikamaru eres un maldito hijo de...
- Ya esta rota - habló Stella - Tómala.
- 10 segundos Kankuro - siguió hablando Shikamaru - Empiezan en cuento te des la vuelta.
- ¿Y las chicas?
- Quizás si salvas tu vida puedas intentar rescatarlas... Decide si quieres esa oportunidad - Kankuro fue más rápido que él hablando y en segundos había desaparecido - Y ahora señorita Yamanaka ¿me vas a dar la bandera?
- Búscala, listo, a ver si la encuentras.
- ¡Que pesadas sois las mujeres! Quítate la camiseta, vamos, o te la quita Stella.
- Eres un asqueroso pervertido.
- Si quieres te la quito yo.
- ¡Está bien! ¿Cómo lo has sabido? - Ino metió sus manos por debajo de la camiseta y al instante sacó la bandera, Shikamaru sonrió.
- Yo si que te conozco a ti, Ino Yamanaka, todo te lo guardas cerca de donde crees que no se atreverán a tocarte..
- O sea que la rubita se guarda las cosas en las tetas - habló riendo Zaku - Pues ahí no están muy a salvo.
- ¿Quieres callarte bocazas? - gruñó Suigetsu - Bocazas que eres un bocazas.
- ¿Tu me vas a decir lo que soy?
- No hacía falta que fueras tan explícito - decía Ino -¿Y ahora qué? ¿Voy a ser tu prisionera? ¿Que me vas a hacer?
- Si quieres que te hagan algo, puedo hacerlo yo - rió Kabuto.
- ¡Cerdos!
- A saber que estás pensando que queremos hacerte - comentó Chouji.
No tardó en aparecer Pain con el pañuelo de Kankuro.
- Al menos murió luchando - dijo - Era bueno, muy bueno pero... yo fui mejor.
Recogieron los pañuelos y se encaminaron con Ino y Fatora al punto de control más cercano. Los encargados de ese equipo eran Kakashi e Iruka, pero solo se encontraba Kakashi, además faltaba el jeep, en su lugar estaban Sumire, Kiba, Tayuya y Kin.
- ¡Hombre! Ya no somos los únicos pardillo - comentó burlón Kiba.
- ¿Esto es lo que queda del equipo de Ebisu? - preguntó Kakashi,
- Supongo que los demás no tardarán en aparecer - contestó Pain - Aquí os traemos a estas.
- ¿Los demás han caído? - se interesó Kin.
- De lleno - respondió Chouji.
- ¿Y vosotros no tenéis ni un rasguño? - siguió Sumire.
- El que vale, vale, bonita - contestó Kabuto.
- ¡Menudo grupo de pringaos que sois! - comentó despectiva Tayuya.
- ¿Y vosotras que? - habló Ino - Por lo que se ve el equipo naranja os ha machacado.
- Porque Ukon está loco - se apresuró a explicar Tayuya - No le importa matarse a descargas.
- ¿Y Temari? - se interesó de pronto Shikamaru.
- Ha tenido un percance - contestó Kakashi.
- ¿Le ha pasado algo?
- Relájate ratoncito - le habló Tayuya - Sobrevivirá.
- ¿Que le ha pasado?
- Algo ajeno a esta competición. Está bien, no os preocupéis.
- ¿Y Jisei? - también se interesó Chouji - ¿No era de este equipo?
- Acompañando a Temari. Iruka las ha llevado a las dos al barracón - explicó Sumire - Por cierto Shikamaru, ten cuidado con Ukon, está realmente muy loco.
- No le des información, inútil - se quejó Kin.
- Es mi amigo y si quiero se la doy ¿que más te da a ti si ya no estás en la batalla?
- Todos saben que Ukon está loco - intervino Kakashi - No es información muy nueva.
- Bueno Kakashi - habló Shikamaru - Nosotros proseguimos con lo nuestro. Equipo magenta... en marcha.
- ¡Cuidado con el team naranja! - habló Kin - Y cuidate tu, hombrecito, luego te daré un premio.
- ¡Pero que guarra eres! - gruñó Ino.
Kakashi sonreía.
- ¡Que malas sois todas las mujeres!
- Sensei - habló Fatora - Las pulseras del equipo magenta no funcionan-
- Ya me he dado cuenta, pero las llevan puestas, no has cometido ninguna infracción.
- ¿Por qué no funcionan? - preguntó Sumire.
- Por lo que sea. Ya lo advirtió ayer Shikamaru cuando preguntó lo de las trampas, seguro que ya sabía como desactivarlas.
- ¿Se podían desactivar? - gritó alarmado Kiba.
- Pues claro, es tan obvio que nadie lo ha supuesto. En fin, de momento esto va rápido ¿no?
- ¡Mierda! ¿Por qué nos han eliminado tan pronto? - se quejaba Tayuya - ¡Maldito Uchiha! Aprovechó que estábamos luchando con vosotros para atacarnos... será traidor.
- Pues igual que a nosotros - explicó Ino - No me esperaba eso de Shikamaru, no tuvo ni siquiera pena de mi.
- ¿Tendría que tener consideración contigo? - ironizó Kin.
- Yo a quien no entiendo es a Stella - agregó Fatora - Hacía todo lo que ese le decía... es que no me lo puedo creer.
- Alguien viene - advirtió Kakashi.
Kankuro apareció.
- ¡Hombre Kanky! - saludó Kiba - ¿Que tal te sienta la muerte?
- ¿Aún no ha llegado Suigetsu, Zaku o Sakon?
- Se habrán entretenido ¿Y a ti que te ha pasado? - se interesó Fatora - ¿Que te hizo Pain?
- Menudo cabronazo está hecho... es muy listo y me supo engañar muy bien.
- Parece que el equipo magenta está bien organizado - comentó Kakashi.
- Lo que pasa es que son unos tramposos - agregó Kin.
- Shikamaru parecía distinto - continuaba Ino - Se le veía como frío y calculador.
- Es la guerra - dijo Kakashi - Y la guerra es así, si tienes simpatías serás vulnerable. Aquí no hay amigos y ganará el equipo que menos se deje llevar por los sentimientos.
Los siguientes en encontrarse y enfrentarse fueron los equipos de Deidara y Sasori. Se emboscaron mutuamente, no parecía haber ningún ganador claro. Se habían agazapado por parejas donde había podido y desde sus sitios intentaban maniobrar, pero tanto Deidara como Sasori ya se conocían mutuamente y sabían como reaccionaría el otro.
Deidara pidió a Gaara que hiciera de señuelo junto con Hinata; pensaba que Sasori evitaría dañar a la chica llevado por sus extravagantes ideas y ellos podrían aprovechar la velocidad y el ataque de Dosu y Kidomaro. El problema fue que Gaara se negó... no expondría a Hinata; era solo un juego pero la idea de que la atacaran no era factible para Gaara. Quizás en realidad se debía a que no soportaba a Deidara y ponía esa excusa solo par negarse, si era sincero consigo deseaba que Deidara fracasase.
La discusión que comenzó entre ellos sirvió para distraerlos, Juugo y Sakura aprovecharon para atacar cubiertos por la enorme puntería de Ten-Ten y la destreza de Sai. Kidomaro y Dosu cayeron y Sakura se ocupó de registrarlos y encontrar la bandera.
- Bien - dijo Deidara furioso - Ya te has salido con la tuya, llevas intentando boicotearme todo el rato, estupendo, ya no somos un equipo. Tu - se dirigió a Shino - Suelta tu pulsera y dámela. Ahora es la ley de la supervivencia y voy a por ti Gaara.
- ¿Que hacen? -preguntó Misaki.
- Es igual - respondió Sasori - Hemos conseguido la bandera, ya no van a ganar, vamos a marcharnos por ahora.
- ¿Y los demás pañuelos?
- Los conseguiremos cuando estés dispersados, serán más vulnerables.
Una vez "suelto" de Shino, Deidara desapareció.
- Shino, suelta a Hinata - habló Gaara.
- ¿Y ahora que vamos a hacer? preguntó Hinata.
- Llévala a un punto de control - dijo Gaara a Shino - Lo de Deidara y yo es cuestión personal.
- Pero Gaara-kun...
- Cuidala Shino, confió en ti.
- Espera - Hinata se quitó su pañuelo - Toma. Has sido muy amable conmigo, por favor aceptalo - Gaara lo cogió casi con miedo - Todo ha sido por mi culpa, porque has querido protegerme.
- No es por eso Hinata, simplemente no soporto a Deidara. Me quedo con tu pañuelo porque me traerá suerte.
- Gaara - interrumpió Shino - Voy a acompañar a Hinata a un punto de control y volveré. Yo no me voy a rendir.
- Pues búscame y lucharemos juntos. Hasta luego.
Shino hizo tal y como había dicho y llevó a Hinata hasta el punto de control vigilado por Asuma y Kurenai.
- ¿Que ha pasado? - se interesó Asuma.
- Nuestro equipo se ha disgregado. Nos atacó el equipo violeta y tuvimos fricciones internas.
- ¿Vuelves a la batalla?
- Por supuesto, intentaré conseguir todos los pañuelos que pueda. Hinata se queda aquí.
- Ahora que lo pienso - habló casi de forma inaudible la chica - Debí haberme negado a venir aquí, yo también puedo luchar y ayudar.
- Hinata, Gaara hubiese estado pendiente de ti y yo también. Se que eres capaz pero no lo habríamos podido evitar y Gaara necesita libertad de movimiento.
La respuesta no convencía mucho a Hinata, como siempre había decidido sin tener en cuenta otras posibilidades y ahora se sentía un poco inútil. Shino desaparecía casi misteriosamente y Kurenai pasó uno de sus brazos por los hombros de Hinata.
- No eres una inútil. Esto no va contigo, tu fuiste la víctima de todo, son ellos los que tienen que resolver sus problemas. Tu descansa, por cierto ¿y tu pañuelo?
- Se lo dí a Gaara.
- Pues mira, ya le has ayudado.
- ¿Tu crees, sensei?
- Seguro que si - afirmó sonriendo Asuma - ¿Quien queda de tu equipo?
- Solo ellos tres, Deidara, Gaara y Shino.
- Pues pueden ser muy molestos.
El equipo de Kimimaro había localizado al violeta.
- Bien, Sasori, Ten-Ten, Sakura, Misaki, Sai y Juugo - repasaba Kimimaro - Konan háblame de Sasori, tu le conoces bien ¿no?
- Tenemos que tener cuidado con él, Sasori es muy bueno y guarda muchos trucos, es escurridizo, tiene una mente muy lúcida.
- En ese caso nuestra prioridad será knoquearle a él.
- Y a Ten-Ten - añadió Neji - Esa chica tiene una puntería asombrosa, antes iba a tiro con arco. Si se coloca en algún punto estratégico puede atacarnos de lejos
- Entonces tendremos que localizarla antes de nada, seguramente la sitúen en un lugar alto y escondido. Naruto, tu y Neji ocupaos de Sasori y Ten-Ten; Konan tu y yo nos ocuparemos de Sakura y Juugo, yo conozco bien a Juugo, creo que puedo controlar sus reacciones violentas. Y vosotros dos os ocupareis de Sai y Misaki ¿crees que podrás Ryuko?
- Claro, al menos procuraré no estorbar.
- No te preocupes - dijo Lee eufórico - Yo me ocuparé de todo.
- Lee, solo quiero que los mantengáis distraidos ¿vale? No quiero escenas a lo loco y en plan suicida.
- ¿No te fías de mi?
- Te conozco Lee, recuerda que nosotros ya nos conocemos y se que eres muy impulsivo.
El plan de Kimimaro, en principio, era todo un éxito. Neji localizó a Ten-Ten y aunque no pudo evitar que Lee se llevase un disparo en el brazo la pilló desprevenida subida a unas ramas, el inconveniente vino que al asustarla, Ten-Ten pisó mal y cayó el árbol.
- ¡Ten-Ten! - Neji saltó del árbol donde se había subido para sorprenderla bastante asustado al verla caer - ¿Estas bien? ¿Que te has hecho?
- Me he hecho daño en el hombro - se quejó mostrando un gesto de dolor mientras se levantaba - ¡Ahhhhh! - gritó cuando Neji se lo tocó.
- Lo siento, yo no quería... Te llevaré a la enfermería.
- No. Esto es la guerra ¿recuerdas?
- Vamos Ten-Ten no seas así.
- ¡Que no me toques! No pasa nada.
- ¿Que sucede? - gritó Naruto.
- Se ha caído del árbol por mi culpa y se ha golpeado en el hombro. Naruto tenemos que llevarla a un punto de control.
Naruto se quedó perplejo, eso no le hacía gracia pero el gesto de dolor en el rostro de Ten-Ten evidenciaba que le dolía bastante.
- ¡Eres un bruto Neji! - dijo.
- ¡Ocúpate de Sasori! - le recriminó Neji.
- ¿Pero que hacemos?
Ten-Ten quiso coger su arma pero Neji fue más rápido y la inmovilizó.
- ¡Ahhhhh! - volvió a gritar de dolor la chica.
- Lo siento, ríndete, por favor ríndete y te llevaremos a un punto de control, no hagas esto más difícil.
- No, no lo haré... Dispárame Neji o seguiré intentándolo
- Entonces serás mi prisionera.
- No me voy a dejar... ¡Ahhhh!
- ¡Tenemos la bandera! - gritó Lee de pronto - ¡La hemos conseguido!
- Pero ¿Cómo...? - Kimimaro estaba de lo mas confundido - ¿No te dije que no atacases, Lee?
- Bueno pues ya está, que mas da.
- Ha sido mi culpa - habló Ryuko - Tengo tan mala puntería que he dado a Misaki sin querer.
- ¿Te lo puedes creer? - gruñía Misaki - Es que yo no me lo puedo creer aún, he caído de la forma más tonta... victima de un disparo perdido.
- Y yo pillé a Sai por la espalda aprovechando la confusión - relativa alegre Lee - ¡Somos un gran equipo, Ryu-chan!
- Todos los tontos tienen suerte - comentaba Konan también sin llegar a creérselo del todo.
Sasori se cortó su pulsera y la arrojó al lado de Ten-Ten.
- Pues cogerme si podéis.
- ¡Maldito seas! - gritó - Naruto - ¡Ahora verás!
- ¡Naruto, ni te muevas! - ordenó a su vez Neji.
- ¡Pero que se va!
- Y tú estás unido a mi, tranquilizate.
- ¡Ah! Es verdad... Mírale... que vergüenza de líder de equipo, largándose sin mas.
- ¿Que ha pasado? - Kimimaro y Konan se acercaron a ellos.
- Sasori ha huido - respondió Neji - Espera ¿ya no hay disparos?
- Hemos abatido a Juugo, ha sido difícil pero ya os dije que le conocía bien... la pelirrosa también ha huido.
- ¡Bien por Sakura!
Deidara y Gaara se encontraron. Después de un combate más bien a puño limpio que a disparos, ambos terminaron eliminándose mutuamente el uno al otro., no había servido para nada, bueno si, para desahogarse y descargar energía.
- ¿Os habéis quedado a gusto los dos? - apareció de pronto Shino examinando las manchas de pinturas de ambos.
- Llegas un poco tarde para ayudar a tu amigo - repuso Deidara.
- Si, ha sido una pena, pero en fin ¿os habéis dado cuenta de que estáis muertos los dos?
- Nos hemos dejado llevar demasiado por nuestros impulsos - respondió Gaara - Es la primera vez que me he dejado llevar tanto por mis impulsos.
- La verdad es que me lo has hecho pasar fatal, reconozco que eres un hueso duro de roer - Deidara se sentó pesadamente apoyándose en un árbol.
- Pues si vuelves a hacer algo a Hinata o cualquiera de mis amigos seré aún peor.
- ¿Crees que yo quería hacer daño a la princesa? No, yo nunca la dañaría... prefiero convencerla.
Shino detuvo a Gaara que había hecho el gesto de acercarse a Deidara con bastante violencia.
- No se puede rematar - le advirtió - Ni ser sanguinario.
- Ya estamos muertos, chico escarabajo - se burló Deidara - No te soporto Gaara, no sabes nada de mi y aún así te permites el lujo de juzgarme.
- No sabré nada de ti pero si de tus actos.
- Bueno - habló Shino - Como estáis muertos, yo voy a apropiarme de vuestros pañuelos, no podréis negaros porque estáis muertos.
- ¿Saqueas a los muertos? - rió Deidara.
- Si... son trofeos para mi al fin y al cabo... en las guerras no hay piedad. En cuanto me marche podéis seguir con vuestra lucha particular.
- ¿Sabes que me estás empezando a caer bien?
Los siguientes en encontrarse fuero Sasori y Sakura. Tuvieron una lucha en la que se hirieron mutuamente pero no llegaban a vencerse, tan pronto parecía que iba a ser Sakura la vencedora como se giraban las tornas y todo parecía a favor de Sasori.
En un último movimiento Sasori consiguió acorralar a Sakura, estaba a punto de disparar fríamente sobre ella cuando un disparo a bocajarro le hizo detenerse.
- ¿Shino? - dijo Sakura realmente muy confundida.
- No se porqué he decidió ayudarte.
- ¡Maldita pelirrosa! Has tenido mucha suerte de que éste inútil apareciese.
- ¿Algún problema conmigo?
- Si, eres bastante rastrero ¿Que estabas esperando? ¿Estabas esperando escondido para atacar de esta forma tan sucia?
- Pasaba por aquí y he visto la situación, supongo que prefiero enfrentarme a ella antes que a ti, no eres un rival fácil... si... he sido bastante rastrero.
Sasori miró a Sakura de forma iracunda.
- Si no llega a ser por él tu sola no lo habrías conseguido. En fin, esto ya acabó para mi, vaya mierda de juego.
Sakura se quedó callada viendo como Sasori se alejaba de ellos dejando caer su pañuelo de forma despectiva.
- ¿Tengo que darte las gracias?
- No necesariamente. Te repito que prefiero luchar contigo a él.
- ¿Entonces ahora vamos a luchar?
- No, por ahora no, estás agotada, esperaré a que te recuperes.
- No necesito que tengas consideración conmigo - Sakura recogió el pañuelo de Sasori - ¿Cuales son tus planes?
- Buscaba a Gaara pero Deidara y él se han auto eliminado ¿y a ti que te ha pasado? ¿Cómo has llegado a pelear contra tu teniente?
- El equipo de Kimimaro nos venció. Yo huí o me dejaron huir, no se. Estaba buscando al equipo de Sasuke.
- ¿Quieres unirte a él?
- Bueno, puedo ser de ayuda.
- Mira que eres... El equipo naranja está hacia el este, si corres les alcanzarás pronto pero ten cuidado, el equipo magenta no anda muy lejos, les están siguiendo.
- ¿Y tu? Ven conmigo, si nos encontramos con alguien nos defenderemos mejor y seguro que Sasuke nos acepta como aliados.
- No te ofendas pero no me fío de ti, serías capaz de traicionarme para darle mi pañuelo.
- El va a ganar aunque sea sin tu pañuelo.
- Prefiero ir de renegado. Ten cuidado. Nos vemos.
Y sin más, Shino tomó la dirección contraria.